Por su gran capacidad de adaptación a toda clase de climas, es considerado como el rey de las variedades tintas. Su uva, originaria de Burdeos, Francia, produce un vino con marcada acidez, áspero y con fuerte presencia de taninos. Madurado, resulta un vino sabroso y con cuerpo. Posee colores intensos y aroma complejo a frutas, trufas, café, pimiento verde y cassis.

A menudo, resulta beneficiado si se añeja por varios años.
En nuestro país, se lo cultiva a lo largo de toda la ruta del vino. Es ideal para acompañar carnes, estofados, pastas, guisos y postres.

Uva originaria del Sudeste de Francia. Se ha convertido en el vino típico de la Argentina, donde ha encontrado las características ecológicas más propicias para su desarrollo. El Malbec argentino ha alcanzado un reconocimiento internacional y ha sido premiado con merecidas medallas en concursos enológicos.

Adquiere características bien diferentes según las condiciones de clima y suelo en que se cultive.

En la zona de Maipú, Mendoza, alcanza su mayor desarrollo superando, a las otras regiones del país. Produce vinos de agradable sabor, cuerpo medio con ciertas notas terrosas y de intenso color púrpura. De vigorosa textura y sabor, en el paladar tiene un toque de rusticidad.

Su origen es bastante discutido y no está definido aún. La versión más difundida sostiene que es originaria de Shiraz, Persia y que tiene una antigüedad de 3.000 años. Se dice que fue introducida en Europa a través del puerto Siciliano de Siracusa. Otra versión sobre su origen sostiene que proviene del sur de Francia.

Lo cierto es que este varietal posee fuertes taninos y es apto para la guarda prolongada en madera. Este vino de intenso aroma, sólido y austero, recuerda a especias como el clavo de olor, canela y pimienta, frutas como frambuesas, zarzamoras, higos y un dejo de chocolate amargo. Ligero y fresco, tiene una textura sedosa y un recuerdo prolongado en boca.

En nuestro país, esta variedad está teniendo una notable aceptación en la Provincia de San Juan. Marida muy bien con quesos maduros, pastas con salsas rojas, carnes, guisos y pizza.

Cepa de origen español, su principal desarrollo se dio en la zona de Rioja, en ese país. Es una de las variedades más difundidas en Argentina, aunque hasta hace muy poco no era empleada para la elaboración de vinos finos. La demanda internacional obligó a redescubrir el potencial de esta uva.

Produce vinos de graduación media, bien equilibrados, aromáticos y aptos para la guarda en madera. Con paladar franco, tienen gusto aterciopelado cuando envejecen. Poseen notas de frutos silvestres, ciruelas negras, cerezas y frambuesas.

Emparentada genéticamente con el Cabernet Sauvignon, aunque no presenta la misma adaptación, esta cepa también es originaria del sudoeste de Francia. Como varietal, posee un buen desarrollo en el Alto Valle de la provincia de Río Negro, Luján de Cuyo, Maipú, y Cruz de Piedra en Mendoza y en el valle del Pedernal en San Juan y ha producido buenos resultados en la Patagonia.

Generalmente se lo utiliza como un vino de corte con el Cabernet Sauvignon suministrando un toque de suavidad para redondear y armonizar su aspereza. Esta uva arroja vinos de cuerpo y sofisticación, elegantes y redondos. En su sabor, se logran apreciar notas frutales -a ciruelas y guindas-, a rosas, especias, pimienta negra y canela. El vino presenta colores rojos violáceos, mientras que su brillo no es muy intenso.

Es una de las cepas que integran el blend de la mayoría de los champagnes franceses.
Originaria de la zona de la Bourgogne en Francia, produce un vino extremadamente suave, fresco y frutoso, de un muy buen bouquet, con una acidez que lo hace bastante vivo y persistente al paladar, sin ser agresivo. Además, posee un color no muy intenso, pero bastante atractivo, que varía de un color rojo suave, cuando está joven, a un anaranjado suave después de 8 a 10 años de guarda.

Como esta uva requiere de un clima frío para lograr buenos resultados, en nuestro país, se están obteniendo muy buenos productos en el valle de Uco en Mendoza y en el valle del río Neuquén en la Patagonia. Este vino se destina a la exportación o a la composición de vinos espumosos.

Su origen se estima en el suroeste de Francia, en el siglo XVII. Su auge fue en Burdeos a fines del siglo XVIII. En la actualidad, es una de las cepas más sembradas mundialmente. Y se lo considera uno de los padres de varios vinos tintos.

Comparte muchos componentes orgánicos y aromáticos con el Cabernet Sauvignon, pero se diferencian en su pigmentación más clara, manteniendo su finura.

Su aroma tiende a pimienta, frambuesa, grosella negra, violeta y grafito. Usualmente, se la mezcla con otras uvas, como el Cabernet Sauvignon y el Merlot.

En sus inicios en Burdeos, esta uva era mezclada con varias cepas, principalmente con el Cabernet Sauvinon. En Argentina, a mediados del 1800, se combinaba con Merlot. Actualmente, se cultiva en diferentes zonas de América y Oceanía.

Posee un color violáceo, intenso y brillante. Con notas de frutos rojos, ciruelas y moras combinadas con los aromas de caramelo, vainilla y moca, gracias a la crianza en madera De gran volumen, muy graso y carnoso.

Cepa de poco resndimiento, producida en climas áridos y cálidos, con origen en La Rioja y Navarra, España.

Posee la propiedad de tener un intenso color rojo, una importante acidez, un fuerte aroma y una gran capacidad para envejecer correctamente.

Su fruto es pequeño y redondo, con pulpa dura e incolora y contiene una piel muy oscura.

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